Familia mapuche ingresa como proveedora de la Junaeb con sus repollos

La Región 18 de octubre de 2019 Por
Con apoyo de Indap 30 pequeños agricultores se han incorporado al convenio de Compras Públicas, que establece que el 5,25% se realice a productores locales. En La Araucanía este porcentaje ya ha generado ventas por más de $200 millones.
indap repollo

El joven agricultor, Daniel Curiñir Cayuleo, junto a su madre María Elena, están orgullosos porque dieron un gran paso para comercializar su producción de dos hectáreas de repollos liso variedad sake, que cultivan en el sector Punta de Riel, en la comuna de Teodoro Schmidt.

Con el apoyo de Indap, estos emprendedores ingresaron al convenio de Compras Públicas para abastecer con hortalizas frescas y saludables al Consorcio Merken SPA, empresa que forma parte del Programa de Alimentación Escolar de Junaeb, para jardines y colegios de La Araucanía.

Durante su visita al predio, la directora regional de la institución de fomento Carolina Meier, destacó que “esta virtuosa alianza" entre Indap y Junaeb permite actualmente a 30 pequeños agricultores -en forma individual o asociativa- aprovechar esta oportunidad de negocios para comercializar sus productos en forma sustentable.

La autoridad agregó que este convenio, donde se suma Juan y su madre, forma parte de los desafíos del Plan Impulso, en la línea de generar encadenamientos productivos para la comercialización. “Actualmente esta alianza -donde esperamos seguir incorporando más pequeños agricultores-  ha  generado ventas que superan los 200 millones de pesos en la región, en los rubros de hortalizas de cuarta gama, tomates, hortalizas frescas y miel”, agregó Meier.

Daniel Curiñir, junto con agradecer a Indap, expresa orgulloso este importante logro que le abre una oportunidad para vender la producción.”Tenemos proyectado de aquí a fin año entregar 6 mil 500 kilos de repollos para la alimentación saludable de los escolares, y esperamos el próximo año sumar nuevas hortalizas para  abastecer a la empresa mensualmente con  3 mil kilos de coliflor y 7 mil kilos de  betarragas", puntualizó el productor mapuche.

El joven agricultor, de profesión agrónomo, tomó como opción de vida quedarse en el campo para poner en práctica todo su conocimiento y experiencia,  para hacer más productivas las tierras de sus padres. Dice que  tradicionalmente se dedicaban al cultivo  de papas pero "decidimos reconvertir nuestra producción por la inestabilidad del mercado, y cultivamos repollos, aprovechando la calidad de los suelos, la superficie para la rotación de cultivos, disponibilidad de agua y  además es un cultivo más rentable”, agregó Daniel.

La familia Curiñir Cayuleo, es usuaria del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) de INDAP – Conadi, donde ha recibido apoyo en asesoría técnica, incentivos, créditos y habilitación de obras de riego para potenciar su cultivo de repollos, que se proyecta como un atractivo negocio para mejorar sus ingresos y calidad de vida.

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