El perfil humano del nuevo ministro de Desarrollo Social y sus objetivos en La Araucanía

Entrevistas 14 de junio de 2019 Por
Vivió en una casa tomada sin luz ni agua. Su madre era drogadicta y alcohólica. Se ganó una beca por ser un buen alumno para estudiar en la Universidad Católica de Chile y ahora es quien deberá liderar los mayores conflictos en la región. Autoridades y personalidades del mundo mapuche tienen altas expectativas de lo que será su desempeño.
sebastian sichel
Sebastián Sichel

Con sólo 41 años llega a hacerse cargo del Plan Araucanía y la Consulta Indígena el nuevo ministro de Desarrollo Social, Sebastián Sichel, quien fue nombrado ayer tras haber estado un año y 3 meses en el cargo Alfredo Moreno. Su historia de vida, su trayectoria política y su trabajo en la Corfo, dicen ser la clave para que logre hacerse cargo de esta cartera, la cual está directamente vinculada a la región.

Es que la vida del ministro no ha sido fácil. Su madre vivía con él en una casa tomada sin luz ni agua, quien con sólo 18 años fue madre soltera. La adicción de ella a las drogas y el alcohol, lo obligaron desde muy niño a asumir tareas complejas, que lo llevaron eso sí a convertirse en un hombre que llegó a la elite política y social del país.

Fue Demócrata Cristiano y luego se asumió como partidario de Sebastián Piñera en su primer gobierno, tanto así que hoy estaba como vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), cargo que deja para asumir esta cartera encargada de la consulta indígena, el Plan Impulso y llegar al congreso con los proyectos de ley que buscan dar una solución política al conflicto de la región.

Su vida

Fue en la revista del Sábado de El mercurio cuando se mostró la vida secreta de Sichel, cuya madre lo tuvo cuando sólo tenía 18 años, siendo inscrito como hijo natural y viajando y viviendo en una serie de lugares, hasta en una casa rodante, debido a que su madre se casó con un hippie.

Cuando aún era un niño su madre se enamoró de su padrastro Saúl, fue ahí cuando lo alejan de sus abuelos y lo llevan a viajar por Sudamérica. "Me sacaron escondido de Chile. Mi abuela dice que un día ella me fue a buscar al jardín y yo no estaba (...) Tengo recuerdos duros de ese viaje. Me veo viajando en camiones con los vidrios quebrados. A dedo. En Sao Paulo vivimos en un edificio abandonado, junto a otras personas en la misma situación de pobreza y precariedad que nosotros. En mi recuerdo, tengo la cara llena de picadas de zancudos. Veo a mi mamá y Saúl, tomando, curados, y a mi hermana llorando", contó Sichel.

Cuando volvió a Chile su madre y su padrastro se fueron a vivir a una casa tomada, su abuelo se lo llevó a su casa un tiempo, pero su madre lo quería con él. "En esa casa no había luz ni agua, ni baño. Cocinábamos a leña. Yo estudiaba en el Colegio parroquial de Concón y las monjas me adoptaron. Siempre hubo alguien que me adoptó porque yo tenía la virtud de ser ordenado y buen alumno, y la gente me quería. Ahora pienso que fue la manera que encontré para sobrevivir", relató el ahora ministro de Desarrollo Social.

Volvió a Santiago a estudiar y fue ahí cuando llegó la adolescencia. "Delante de mi casa vivía el Dago y su familia que son muy cariñosos conmigo hasta hoy. Mi mamá estaba sin trabajo, muy metida con el alcohol. Yo tenía 14, 15 años y le decía que no tenía que tomar, ella me decía que sí, pero recaía y había que ir a buscarla. Mi mamá nunca nos dejó, nunca se fue, la verdad. Como mamá ella no era un problema. Su problema era ella misma, era su maltrato a sí misma", contó Sichel a El Sábado, quien tiempo después descubre que su madre era "borderline".

Como era buen alumno logró una beca en la carrera de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, ahí ingresa a la DC y conoce a sus amigos de años. Asegura que su fenotipo le fue favorable, al ser de ojos azules, pero que siempre quiso ser un joven que saliera de esa vida para ayudar a su país.  "Me di cuenta de que el tener calle era una gracia en la élite chilena. Hoy sigo creyendo es mi gran ventaja, porque puedo hablar con conocimiento de causa. Del Auge, por ejemplo, porque mi mamá está ahí, yendo a pelear por las pastillas todos los días y yo estoy, del otro lado, tratando de ver cómo se financian", dijo.

Según contó el intendente, Jorge Atton, con quien son parte de un directorio con Sichel, se trata de una persona bastante preparada, trabajador y con grandes proyecciones, a pesar de su edad.

"Es una persona que tiene  un gran conocimiento del punto de vista profesional y si el Presidente lo escogió es porque no me cabe duda que hará un gran trabajo, porque Desarrollo Social no es sólo La Araucanía sino que también la gran clase media protegida y todo el desarrollo de las familias del país", dijo la primera autoridad de La Araucanía.

Respecto de ello, el presidente de Enama, Hugo Alcaman, comentó que si bien lamenta que el ministro Moreno deje su cargo, por todo el avance que significó estos 15 meses, espera que el nuevo ministro lleve adelante la agenda indígena y la consulta como corresponde. 

"Es lamentable que se haya ido el ministro Moreno por el trabajo que se había realizado y hay que reconocer que tuvo una disposición a solucionar los temas de La Araucanía. Por otro lado, viendo la historia de vida de este ministro, que es de un origen muy vulnerable y sin embargo llegó a la elite de Chile, esperamos que esa experiencia de vida se manifieste en comprensión y empatía con el dolor de las comunidades", dijo Alcaman.

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