En 2010, apenas unas horas después del 27/F, la Brigada Médica cubana "Henry Reeve" ya estaba en el aire, siendo los primeros en aterrizar para ponerse a disposición de las autoridades chilenas.
El crimen quedó al descubierto cuando familiares de la adulta mayor fueron a visitarla, encontrándose con la mujer sin vida y evidencias del asesinato.
La estrategia implementada desde el gobierno de Sebastián Piñera funcionó y la seremi Paula Castillo logró terminar el año sin episodios de emergencia.