Senador Ricardo Celis y Agricultores Unidos plantean medidas urgentes a la "crisis de la urea"
Los principales proveedores mundiales de urea y fertilizantes fosfatados han suspendido, bloqueado o restringido sus exportaciones, desde el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz el 28 de febrero. El producto no está disponible en los mercados de origen y, donde existe flujo residual, el precio superó los 900 dólares por tonelada.
Chile no tiene reservas estratégicas de ninguno de los dos insumos. La siembra 2026/27 comienza en mayo.
Con ese diagnóstico, el presidente de la Asociación Gremial Agricultores Unidos AG, Camilo Guzmán, se reunió el miércoles pasado con el senador Ricardo Celis Araya (PPD), de la 11ª Circunscripción de La Araucanía, en el Club Social de Traiguén. El encuentro tuvo por objeto establecer una agenda legislativa en torno a la seguridad alimentaria nacional antes del inicio de la temporada de siembra.
83% de los alimentos en riesgo
Según estimaciones elaboradas a partir del VIII Censo Agropecuario y Forestal (CAF 2021, INE/ODEPA), FAO Chile e INDAP, los agricultores orientados al consumo nacional aportan alrededor del 83% de los alimentos de producción nacional que Chile consume internamente y generan más de 140.000 empleos directos e indirectos en el corredor sur del país. Todos ellos enfrentan hoy el mismo problema: no hay urea disponible a precio viable.
La crisis no discrimina por escala: quien produce para el mercado interno depende del fertilizante para su próxima siembra y no tiene con qué reemplazarlo.
Celis planteó que este debate no puede quedar restringido al mundo agrícola. “Aquí no estamos hablando solo de fertilizantes. Estamos hablando del pan, del empleo rural y del bolsillo de miles de familias. Si el Estado espera a que falle la siembra para reaccionar, va a llegar tarde”, dijo el senador.
La exposición del sur
La Araucanía concentra el 52,7% de la superficie de secano nacional dedicada a cereales y el 26% del total de unidades productivas agropecuarias del país, con el 75% de su producción orientada al mercado interno.
Los suelos volcánicos tipo trumao, donde se produce el 50% de los cereales del sur, retienen el fósforo y lo vuelven inaccesible para la planta, requiriendo entre 520 y 550 kg de urea por hectárea según investigaciones de INIA Carillanca.
Sin fertilizante disponible, los rendimientos de trigo colapsan a niveles que hacen inviable la actividad comercial. Si la siembra de mayo falla, Chile enfrentará entre noviembre y diciembre de 2026 un problema de abastecimiento de alimentos básicos y de empleo rural masivo.
Los hogares que ya destinan hasta el 40% de sus ingresos a alimentación, según la Casen 2024, son los primeros en quedar expuestos.
En ese contexto, el senador enfatizó la necesidad de avanzar en soluciones. "Vamos a impulsar medidas concretas para dar mayor transparencia al mercado del trigo, fortalecer la fiscalización y abrir una discusión seria sobre seguridad alimentaria antes de que sea demasiado tarde”, agregó el senador del PPD.
Las tres medidas planteadas a Celis
1. Ley del Grano — antes de mayo de 2026
El ex fiscal de la FNE, Ricardo Riesco, solicitó 350 millones de pesos adicionales para duplicar la capacidad de persecución de conductas anticompetitivas; la solicitud fue denegada. El presupuesto real de la institución acumula una caída del 15% mientras las distorsiones de mercado crecen. El gremio solicitó al senador usar su posición en la Comisión de Economía para invitar al fiscal de la FNE y abrir un debate formal sobre la concentración en el mercado del trigo.
3. Reservas estratégicas de cereales y urea
Estados Unidos incluyó por primera vez el fosfato de roca y la potasa en su Lista de Minerales Críticos, reconociendo que el acceso a fertilizantes es un asunto de seguridad nacional. Chile no tiene un marco legal ni institucional equivalente. El gremio no plantea una solución inmediata —construir reservas estratégicas requiere diseño, financiamiento y tiempo— sino que solicitó al senador impulsar el debate legislativo para que Chile comience a construir esa capacidad antes de que una próxima crisis encuentre al país, nuevamente, sin ningún mecanismo de respuesta.
Cómo reacciona el mundo
De acuerdo a Agricultores Unidos, el mundo ha reaccionado de esta manera ante la "crisis de la urea"
India reporta un aumento del 36,5% interanual en reservas totales de fertilizantes, con más de 17 millones de toneladas adicionales ya comprometidas para los próximos tres meses y acuerdos de largo plazo con naciones proveedoras.
China activó sus reservas estratégicas de azufre para suministro prioritario a productores de fertilizantes, para mantener estabilidad de producción ante la incertidumbre geopoítica.
Australia autorizó el 13 de marzo la liberación de hasta 762 millones de litros de combustible desde reservas domésticas. El primer ministro Albanese convocó reuniones de emergencia del Gabinete Nacional.
La Unión Europea estima una factura adicional de 13.000 millones de euros en importaciones de combustibles. El 30 de marzo, los líderes del G7 declararon estar listos para tomar cualquier medida necesaria.
Mientras tanto, en Chile no se hace nada. No se ha declarado emergencia, no existe coordinador de abastecimiento y no dispone de reservas estratégicas de urea, fertilizantes fosfatados ni de cereales.