El 50% de las familias chilenas prefieren alimentos saludables a la comida rápida
"Hace cinco años predominaba una decisión más impulsiva, más centrada en resolver el qué comer rápido. Hoy, en cambio, las personas recorren, comparan y evalúan con mayor detención. Están mucho más sensibles a la calidad, la variedad, la frescura y lo saludable”, Claudio Araya, gerente general de Buffet Express.
Los datos le dan la razón. Según el estudio "Tendencias del Consumidor en Chile 2026" de Worldpanel by Numerator, los alimentos concentran hoy el 50% del gasto total de los hogares en bienes de consumo masivo, una cifra que viene creciendo de manera sostenida desde el 44% en 2019. El hallazgo central es que este mayor gasto no responde a menor consciencia, sino a todo lo contrario. "Hoy nuestros clientes no necesariamente gastan menos, pero sí son mucho más exigentes en cómo gastan", dice Araya. "Cada compra tiene una evaluación detrás: ¿vale la pena?, ¿me aporta nutricionalmente?, ¿es coherente con lo que necesito hoy, con mi estilo de vida?".
La Generación Z
El cambio generacional agudiza la exigencia. Millennials y Generación Z concentran cerca del 40% del gasto en bienestar y están redefiniendo qué significa comer bien. Un reciente estudio de la consultora española Mazinn revela que para el 46% de los jóvenes, comer sano equivale a comer con calidad e ingredientes reales. Solo un 3,8% lo asocia aún a contar calorías. La autenticidad, para este segmento, es innegociable.
El dato de Worldpanel que más tensiona a la industria alimentaria es otro: el 52% de los hogares chilenos manifiesta hoy inquietud por temas vinculados al peso y la salud, 7 puntos por encima del promedio latinoamericano, con mayor intensidad entre los menores de 35 años. Un consumidor que se preocupa por su salud, que evalúa antes de elegir y que no perdona la inconsistencia entre lo que una marca promete y lo que pone en el plato.