Cambio de hora: ¿debo modificar el horario en que tomo mis medicamentos?

¿Hay que adelantar o atrasar la toma? ¿Qué ocurre con la insulina o los anticonvulsivantes? Cuál es el error que nunca hay que cometer.
 
remedios medicamentos

Con la llegada del cambio de hora surge una duda entre quienes toman medicamentos diariamente: ¿debo mantener la hora que marca el reloj o respetar exactamente el intervalo que tenía antes?

Para la gran mayoría de los tratamientos, una diferencia puntual de una hora no representa un problema importante ni modifica significativamente su eficacia o seguridad, explica Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello.

Por ejemplo, si una persona toma habitualmente su medicamento a las 8:00, después del cambio puede continuar haciéndolo a las 8:00 del nuevo horario. En general, tampoco es necesario adelantar o retrasar progresivamente la toma durante los días anteriores.

"Lo más importante es conservar la regularidad y no suspender, duplicar ni modificar dosis por cuenta propia", enfatiza Álvarez.

Tener más cuidado

Aunque para la mayoría de las personas el ajuste puede realizarse directamente, existen algunos tratamientos en los que mantener determinados intervalos o concentraciones del medicamento en el organismo resulta especialmente importante.

Entre ellos se encuentran algunos anticonvulsivantes, inmunosupresores, ciertos antiarrítmicos y determinados tratamientos hormonales, especialmente cuando poseen un margen terapéutico estrecho.

También se debe prestar atención a la insulina, ya que su administración debe mantenerse coordinada con la alimentación y con el esquema establecido para cada paciente.

"En estos casos, más que alarmarse por una hora de diferencia, lo importante es evitar cambios mayores o improvisaciones en el tratamiento", señala el académico.

La misma precaución se aplica a medicamentos que requieren intervalos especialmente estrictos o cuya administración está relacionada con las comidas, el sueño u otras terapias. Ante cualquier duda, la recomendación es consultar al médico tratante o al químico farmacéutico antes de realizar modificaciones.

El error que nunca hay que cometer

El cambio de hora tampoco debe llevar a intentar "compensar" la diferencia alterando las dosis.

Álvarez advierte que no se debe tomar una dosis doble, omitir un medicamento ni acercar excesivamente dos tomas con el objetivo de acomodarse rápidamente al nuevo horario.

Para la mayoría de los tratamientos habituales basta con adoptar directamente la nueva hora y continuar con normalidad. En aquellos casos que requieren un control más estricto, en cambio, será el profesional de salud quien pueda indicar si es necesario realizar algún ajuste particular.

"El cambio de hora no debería generar temor ni llevar a las personas a modificar sus medicamentos por cuenta propia", concluye el académico de Química y Farmacia UNAB.

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