Cooperativa ha entregado más de 500 m³ de compost para regenerar suelos en La Araucanía
Una historia regional de economía circular impulsada por jóvenes agricultores que transforman residuos orgánicos para la recuperación productiva del campo.
A través del Sistema de Incentivos para la Sustentabilidad Agroambiental de los Suelos Agropecuarios (SIRSD-S), la Cooperativa Fértil entregó más de 514 metros cúbicos de compost en Angol, Pitrufquén, Freire, Nueva Imperial, Collipulli, Vilcún y Padre Las Casas. La iniciativa acerca fertilizante orgánico producido en la región, a la agricultura familiar campesina y contribuye a recuperar la salud y el potencial productivo de los suelos.
"En Fértil siempre decimos que no producimos solamente compost: estamos generando las condiciones para que la agricultura familiar campesina pueda seguir produciendo alimentos en 20 o 30 años más. Cada metro cúbico que vuelve al campo contribuye a frenar la erosión, recuperar la materia orgánica y regenerar los suelos que sostendrán la agricultura del futuro", destacan desde la organización.
Recuperación de los suelos
Esta cooperativa, formada por seis jóvenes agricultores de Temuco, Nueva Imperial y Vilcún, está demostrando que los residuos orgánicos pueden convertirse en una herramienta concreta para fortalecer el futuro productivo de La Araucanía.
Fértil nació ante la necesidad de producir compost localmente y evitar su traslado desde la zona central. Lo que comenzó como una pequeña planta para abastecer a sus cooperados es hoy la única planta de compostaje autorizada y en funcionamiento en la región, con un procesamiento cercano a las 900 toneladas mensuales.
En sus instalaciones, residuos de las industrias láctea, cervecera, alimentaria, agrícola y salmonera son transformados en compost de alta calidad. Este modelo evita su disposición en rellenos sanitarios y devuelve materia orgánica y nutrientes a los campos.
Recolección selectiva
Asimismo, la cooperativa ha unido esfuerzos con los municipios de Padre Las Casas y Vilcún en sus primeros pilotos de recolección selectiva. La correcta segregación permite aprovechar estos materiales, reducir su envío a rellenos sanitarios y fortalecer la economía circular regional.
Hasta la fecha, el trabajo de la cooperativa ha alcanzado a más de 280 familias de la agricultura familiar campesina, incluidas cooperativas de mujeres floricultoras, organizaciones hortícolas y agricultores vinculados a los programas PDTI y Prodesal.
La experiencia conecta dos desafíos urgentes: valorizar los residuos orgánicos generados en la región y regenerar los suelos necesarios para producir alimentos en las próximas décadas.
Mientras que el delegado regional (s) se quedó en Temuco, el seremi de Seguridad Luis Calderón llegó al sitio del suceso junto a Carabineros y el Ejército.