Los cinco miembros de fuerzas especiales lo habrían perseguido y disparado con una escopeta antidisturbios, impactando con 18 perdigones en distintas partes del cuerpo de la autoridad tradicional mapuche.
El modus operandi sería adquirir vehículos con deuda, pagar un porcentaje al vendedor en efectivo y nunca cancelar lo que se debía a bancos o financieras.