Insólita fue la respuesta de la empresa estatal de ferrocarriles ante el descarrilamiento del tren que llevaba 300 personas a bordo en su viaje inaugural Santiago-Temuco y que pudo terminar en tragedia.
El procedimiento permitió retirar del mercado productos sin trazabilidad ni condiciones sanitarias, gracias a las cámaras de televigilancia municipal de Temuco.