Uno de los principales sospechosos, Juan Carlos Mostard Anwanter, admitió a un tercero en dos ocasiones, que el cuerpo de la mujer mapuche fue incinerado.
Vecinos del sector Quechereguas se activaron al detectar la presencia de persona extrañas merodeando los campos de la zona y se coordinaron con la policía.
Individuos no identificados accedieron al panel de control del medio regional y realizaron dos publicaciones falsas. Esta semana se realizará denuncia.