Uno de los principales sospechosos, Juan Carlos Mostard Anwanter, admitió a un tercero en dos ocasiones, que el cuerpo de la mujer mapuche fue incinerado.
María Paz Arzola denunció además una década de deterioro en los aprendizajes y la necesidad de poner el foco en la sala de clases, manteniendo beneficios.
Alejandro Cortés Sanhueza, de 22 años, murió tras ser colisionado por un vehículo cuando se desplazaba en su motocicleta entre Hualpín y Teodoro Schmidt.