Nuevo fiscal regional evalúa renunciar a su cargo de profesor en la Universidad Autónoma
Pese a que la propia fiscalía confirmó que se investiga a la Universidad Autónoma como persona jurídica, es decir, no sólo a personas individuales en particular, sino a su administración y a la responsabilidad penal que puedan tener en el caso Convenios, el ahora exfiscal regional de La Araucanía Roberto Garrido, empleado de la casa de estudios mientras la investigaba, nunca se inhabilitó.
Tampoco lo hizo cuando el gobernador regional René Saffirio se lo exigió, tras constatar la lentitud con la que se investigaba a la Autónoma y los magros resultados del Ministerio Público.
Sin embargo y a diferencia de Garrido, el actual fiscal regional Héctor Leiva, para evitar cualquier tipo de conflicto, incluso evalúa renunciar a las horas de clases que hace en la universidad. Así lo confirmó a AraucaniaDiario, luego de la pregunta de nuestra periodista Mónica Jara.
"Yo en esta etapa estoy evaluando terminar el semestre y no sé si continúo haciendo clases para evitar cualquier tipo de de conflicto, de problemas de que alguien dude de la transparencia del trabajo de la fiscalía", dijo sin rodeos el nuevo fiscal regional.
Mal clima laboral
Un nuevo comienzo para una fiscalía que no sólo se ha visto cuestionada por la negativa del exfiscal Garrido, de inhabilitarse en el caso Universidad Autónoma, o por el rol político que eligió adoptar, influyendo directamente en la última elección para gobernador regional; sino también por el mal clima laboral que mantuvo, durante los años que trabajó a cargo de La Araucanía.
En este último aspecto, destacó lamentablemente la muerte de la abogada de 29 años Valeria Pérez, quien fue despedida por Garrido —su profesor en la universidad— aceleradamente en 2024, luego de lo cual dejó de alimentarse y murió en el hospital de Victoria.
Pérez, quien había prestado servicios en la fiscalía por 7 años, fue desvinculada con "efecto inmediato" el 4 de noviembre de ese año, sin que se le diera una explicación, pero cancelándosele sus claves de acceso en el momento y sin que pudiera volver a entrar a su oficina, desde donde tuvo que sacar sus cosas en una caja.
Según Garrido, la abogada habría sido despedida por su mal rendimiento laboral, lo que sus cercanos negaron, señalando que en realidad la desvincularon por servir de testigo, en una denuncia de acoso laboral en la fiscalía de Traiguén.
Así las cosas, los funcionarios de La Araucanía esperan que Héctor Leiva mejore este aspecto también y que en sus contrataciones o mejoras funcionarias deje de privilegiar a quienes pertenecen a tal o cual grupo externo a la fiscalía regional.