Gonzalo Garay: la nueva revelación de la literatura regional

Cultura 01 de enero de 2020 Por
El abogado y notario de la ciudad de Carahue, conversó con AraucaniaDiario y contó cómo llegó a escribir, desde donde saca su inspiración y cuales son sus proyectos a futuro. Quien fuera además funcionario judicial abordó también temas de actualidad y analizó el llamado "estallido social", el proyecto de una nueva Constitución y el voto obligatorio.
Notario y escritor Gonzalo Garay
Notario y escritor Gonzalo Garay

Gonzalo Garay Burnas es abogado, originario de Concepción y llega a La Araucanía hace casi 20 años siguiendo su carrera judicial; comenzando en el primer juzgado de menores de Temuco, desde donde pasa a la Corte de Apelaciones como relator. Luego de un corto paso por el juzgado civil de Chillán vuelve a Temuco como juez oral, desde donde sale para asumir como notario y conservador de bienes raíces de Carahue, lugar desde el cual se dedica también a escribir.

Y si como abogado da la impresión de ser meticuloso y constante, cultor de una carrera que le ha permitido siempre ir avanzando, como nuevo escritor es bastante entretenido y un puente entre lo conservador y los nuevos tiempos. Basta con leer su blog cuando se refiere por ejemplo, al "valor de las groserías", para hacerse una clara impresión.

"Groserías, insolencias o garabatos, sea como se las nombre, estas palabras no sólo definen culturalmente a una población determinada, si no que aportan tremendos matices al ejercicio comunicacional diario, apoyando definitivamente el proceso de expresión oral por la potencia del mensaje que suelen transmitir, a veces ofensivo, en otras oportunidades como herramienta para la queja y el reclamo, para expresar un deseo, celebrar la amistad  y hasta como arma de seducción", opina el nuevo escritor.

"Desde lo anterior, podríamos prematuramente llegar a la conclusión de que se trata de vocablos importantes, indispensables en el discurso cotidiano, y si me apuran un poco, incluso de utilidad terapéutica. Propongo, por lo tanto, establecer un proceso de reconciliación entre el lenguaje formal y las palabrotas, rompiendo con el tradicional esquema de aislamiento que nos hace renegar de su utilización", continúa Garay.            

"¿Cuánto dolor cree que usted que se ahorra al decir mierda al martillarse un dedo antes que gritar cáspita o caramba? El parámetro analgésico en uno y otro caso no resiste el más mínimo análisis lógico. Para destacar el pésimo rendimiento de un jugador de fútbol, por ejemplo, ciertamente será más decidor y preciso indicar que “jugó como la callampa”, antes de referir livianamente que no tuvo un buen desempeño deportivo. Si usted desea con todas sus fuerzas abstraerse de la presencia de alguien que le ha hecho algún mal, parece más contundente, honesto y resolutivo manifestarle que “se vaya a la concha de su madre”, antes que invitarlo a retirarse del lugar", escribe el notario y conservador de Carahue en su blog y ciertamente, invita a seguir leyendo.

Origen de su escritura

Gonzalo Garay cuenta que ha estado escribiendo siempre y que lo de ahora no es nuevo en cuanto al hábito de usar la pluma, aunque hoy incursione como escritor formal -con apoyo profesional- y que en esta lid, comienza hilvanando vivencias policiales con experiencias personales, a lo que fue sumando mucha ficción.

"El proceso de escritura implica evidentemente observación y en los primeros cuentos fui muy autodidacta, pero ahora estoy con un escritor bien destacado que se llama Gonzalo Contreras, que es uno de los escritores fundamentales de la narrativa actual chilena", cuenta el escritor.

Garay añade que mas allá de lo que pueda estar haciendo ahora, él desarrolla la escritura ampliamente, escribiendo miles de sentencias durante sus años en el poder judicial. "Si te pones a pensar, detrás de cada uno de esos juicios hay un verdadero drama. Es muy literaria la actividad de ser juez, porque la gente se aproxima a un edificio que tiene ciertas características, que podrían ser el escenario y los partícipes hablan bajo ciertos códigos, la letra legal o las palabras de la ley, hay un acusado y hay una historia detrás" cuenta Garay.

"Habitualmente, cuando son juicios del crimen, es una historia violenta, dura, super compleja. Entonces se vive un verdadero drama social y eso, el contacto con esas historias, te da un bagaje super rico en experiencia y sobre todo cuando tienes que decantarlo en una sentencia judicial. Entonces yo ya venía escribiendo hace mucho rato, pero realidades y luego me cambié a la ficción ...", dice el nuevo escritor.

Gonzalo Garay
Ahora Garay se encuentra escribiendo una novela y tiene en carpeta dos o tres proyectos más que están esperando para concretarse. "La novela dice relación con el proceso de dominación o con la construcción de relaciones culturales que son mas bien verticales y no horizontales, a todo nivel, a nivel familiar, a nivel laboral, el engaño, como nosotros vamos asumiendo posiciones en función de las conquistas que queremos concretar. Por ahí va, esa es la temática de mi nueva novela, tiene por supuesto algunas dosis de erotismo, amor, un poquito de suspenso ...", adelanta Gonzalo Garay.

Estallido social

Han pasado ya varias semanas desde el 18 de octubre, cuando estudiantes comenzaron por evadir los torniquetes del metro, para continuar con cientos de miles de personas saliendo a las calles a protestar. Justas demandas, violencia inusitada, saqueos, violaciones a los Derechos Humanos, militares en la calle y un sinnúmero de situaciones que torcieron el eje gravitacional de Chile, afectando desde el desempleo y el crecimiento económico, hasta el día a día de cada chileno.

Y Gonzalo Garay no se queda al margen. Él opina que hoy está pasando algo que no queríamos ver, que iba a pasar en algún minuto y que era evidente. "... el tema del vandalismo es quizá lo más complejo en este minuto. Y es lo más complejo porque está tapando las demandas sociales. Además, está llenando la agenda porque es super necesario y esencial priorizar el orden. Sin orden no hay nada, es el objetivo primordial en este minuto. Si no tienes orden social cualquier tipo de iniciativa no va a ver la luz, no va a prosperar de la manera que todos queremos que prospere", opina Garay. 

"Nosotros veíamos cómo la gente joven, unidos bajo ciertos códigos, se iban quemando e iban entrando al sistema penal, entrando al sistema penal y manteniéndose al margen del sistema, cada vez más, al menos desde hace 15 años. Son personas que están al margen del sistema y el sistema tampoco les tiende una mano", dice el ex juez oral de Temuco.

Y complementa: "Los dejamos aislados en lugares que nadie frecuenta ... pero había una realidad latente que tenía que explotar en algún minuto, la realidad de la población, donde están los traficantes, donde la gente tiene miedo y ese mundo era caldo de cultivo para lo que está ocurriendo ahora".

"... y lo vimos primero para el terremoto, ahí fue la primera demostración de que ellos estaban ahí, esperando el momento preciso para hacer lo que están haciendo hoy. A mí no me cabe otra posibilidad que pensar que los saqueos son saqueos organizados y van a aprovechar este momento hasta que más puedan, hasta que no se tomen las medidas necesarias para establecer el orden", dice Garay.

Para el escritor lo ideal sería que las policías pudiesen hacer su trabajo, considerando además la masa de gente que está en esto, pero al mismo tiempo opina que es necesario que actualicen sus protocolos, considerando que se sigue albergando cierto trauma de la época de la dictadura, en relación a mantener el orden.

Respecto al movimiento en general, Garay manifiesta necesario acercar las organizaciones de base y establecer protocolos de acuerdo con todos los involucrados, de manera de aislar a quienes pareciera que tienen sólo la intención de desestabilizar. Para eso, cree el escritor, es necesario además restablecer el voto obligatorio. "Es una obligación de la gente votar, ya que tenemos una sociedad muy poco politizada, lo que nosotros tenemos que hacer es legitimar nuestro sistema con el voto de todos", puntualiza el notario y escritor.

Nueva Constitución

"Las constituciones no duran eternamente en un país, quizá sería bueno tener una Constitución más validada por todos, ya llevamos 30 años de Democracia, quizá sea un buen ejercicio tener una Constitución que nos represente en este momento histórico que estamos viviendo y que no es 1980. El mundo ha cambiado mucho, Chile ha cambiado mucho y a lo mejor necesitamos un cuerpo de leyes que esté más al tiempo que estamos viviendo. Desde ese punto de vista me parece acertado el cambio, aunque no me parece acertado tener la tentación de legislar sobre todas las cosas que pasan en el país", cierra Gonzalo Garay.

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