Un grupo de encapuchados armados detuvo el vehículo, haciendo bajar a las personas que se dirigían a su lugar de trabajo, incendiando el vehículo de traslado.
La máxima autoridad universitaria cruza un límite que lo pone a él, en la misma línea de sus directoras denunciadas por prácticas desleales y antisindicales.
Pese a que según testimonios, fue quien instruyó pedir autorización para usar el programa "Antorcha" y habría sabido de todo lo que se estaba haciendo.