Los cinco miembros de fuerzas especiales lo habrían perseguido y disparado con una escopeta antidisturbios, impactando con 18 perdigones en distintas partes del cuerpo de la autoridad tradicional mapuche.
Los recolectores de residuos domiciliarios de la capital regional se fueron a paro, en vísperas de un cambio de concesionario del servicio de extracción.
El querido sacerdote se desempeñaba como capellán regional de Bomberos de La Araucanía y ostentaba la calidad de bombero honorario de la Tercera Compañía Bomba Germania.