Luego del atentado incendiario sufrido en 2022 no se han repuesto las construcciones e incluso, en 2023 y 2025 los ingresos por entradas fueron de cero pesos, aunque entraron miles de personas.
María Paz Arzola denunció además una década de deterioro en los aprendizajes y la necesidad de poner el foco en la sala de clases, manteniendo beneficios.