Por: Equipo AraucaniaDiario02/02/2026

Pucha Presidente, pero Natalia Duco No

Ricardo Barría Dillems, ingeniero comercial, magister en comunicación. Editor de AraucaniaDiario, miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Ricardo Barria Dillems

Soy de centroderecha y sin duda que quiero que a este nuevo Gobierno, mi Gobierno, le vaya bien. Voté por Evelyn Matthei en primera vuelta y sin duda que luego por José Antonio Kast, a quien conozco personalmente desde los tiempos en que lideré la UDI, a nivel regional. Y pese a lo que muchos dicen o a la caricatura que intenta -en vano- hacer la izquierda, Kast no es de extrema derecha, sino un político criterioso, mesurado, que en la línea de Pablo Longueira, sabe que muchas veces es mejor negociar, ceder, por el bien del país.

Soy por otro lado deportista. Cuando uno lo es en algún momento de su vida, nunca lo deja de ser y si bien es cierto, ahora me cuesta un mundo moverme o volver a jugar, ya que me duele todo, aparecen antiguas lesiones o mi sobrepeso hace aparecer dolencias por todos lados, nunca se me ocurriría "meterme" algo ilegal para sanar, para rendir mejor o para ser quien en realidad no soy.

En el mundo del deporte hay algo que en ningún lugar está. Hay honor. Uno compite de igual a igual con quien sea que se ponga por delante, de cualquier raza, color o credo, de cualquier clase social. En la cancha somos todos iguales y uno acepta esa igualdad, se somete a unas reglas parejas para todos y al igual que hace 100 mil años, uno sale a cazar, en los deportes colectivos, con su "tribu" o equipo. Y uno se mide, en igualdad de condiciones, con cualquier rival. Es un código de honor que nadie se atreve a quebrantar.

Muchos deportistas incluso mueren cada día, dando lo mejor de sí, esforzándose al máximo. A varios les da un infarto de tanto correr, de tanto esfuerzo o exigencia le ponen cuando les toca jugar, pero ninguno se mete sustancias ilegales, aunque a veces, les pasa justamente por eso.

Sustancias ilegales

¿Y qué genera una de estas sustancias, el "doping", que lo hace tan ilegal? Rompe este código de honor que tenemos los deportistas y les permite ganar deshonestamente, haciendo trampa. Es feo, malo y eternamente reprochable. En un ejemplo que no hay que seguir y nunca recomendar.

Para ser un deportista de alto rendimiento hay que entrenar, por lo general, 5 horas diarias. Hay que sacrificarse 5 horas cada día, dejar amigos, familia, entretenimientos y entrenar, entrenar y entrenar. Hay que correr kilómetros todos los días para tener buen estado físico, hay que practicar el tiro -en el caso del básquetbol- hay que eslongar y además, de vuelta ya en la casa, alimentarse gastando mucho dinero y de paso, comprar vitaminas, aminoácidos y suplementos varios, todos permitidos, por supuesto.

Tan de honor es esto, que el maratón, deporte olímpico por excelencia, tiene su origen en la leyenda griega del mensajero Filípides, quien en el año 490 a.C. habría corrido desde la ciudad de Maratón hasta Atenas, unos 40 km, para anunciar la victoria sobre los persas, antes de morir de agotamiento.

Hacer trampa en el deporte es faltarse uno mismo, pero al mismo tiempo, es romper ese código de honor que tenemos todos los deportistas. En definitiva, es dejar de ser deportista.

Natalia Duco

Natalia Duco es conocida no por ser una buena política, o empresaria, o destacada profesional. No, Natalia Duco es conocida por el deporte que practicó y por los grandes logros que obtuvo en su disciplina, el lanzamiento de la bala, con un récord nacional de 18.80 metros, logrando su mejor marca personal y récord nacional, hasta el día de hoy.

Sin embargo, Natalia Duco mintió. Rompió nuestro código de honor. El 12 de julio de 2018, la Comisión de Control de Dopaje dio a conocer que Duco había dado positivo en un examen antidopaje, realizado el mes de abril de ese mismo año, previo a su participación en los Juegos Sudamericanos de Cochabamba, donde ganó una medalla de oro.

Se le encontró la hormona del crecimiento GHRP-6, prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje y ante la acusación, Natalia Duco dijo: "...  jamás he ingerido ningún tipo de sustancia con la intención de obtener una ventaja deportiva, hacer trampa o vulnerar alguna regla que vaya en contra del olimpismo y de mis valores como persona". Luego, no pidió que se examinara su contramuestra, no apeló y declaró que asumiría cualquier decisión que se tomara, siendo sancionada con 3 años sin poder competir. Por supuesto, le quitaron la medalla de oro de Cochabamba.

Creo firmemente que todos tenemos derecho a equivocarnos y no sólo una, sino varias veces. También pienso que todos, todos merecen una segunda y hasta una tercera oportunidad en la vida.

El problema, es que en este caso, justamente en este cargo, no. 

El ejemplo a seguir

El ministro o la ministra del Deporte será el ejemplo para los niños, jovenes deportistas y quienes se quieran dedicar al deporte de forma profesional. Será el espejo en el cual uno se tiene que mirar.

Por eso y con todo cariño y respeto, pero quienes le dijeron al Presidente y a la propia Natalia, que no importaba, que nadie se fijaría o que todo ya estaba olvidado, se equivocaron. Pucha Presidente, pero Natalia Duco No.

No porque el ejemplo para nuestros niños y en especial para nuestros niños deportistas, no puede ser una deportista que uso una sustancia ilegal, en su cuerpo, para ganar. Le creo cuando dice que nunca tuvo "la intención de obtener una ventaja deportiva", pero el medicamento lo usó igual y estaba -está hasta el dia de hoy- prohibido.

Creo además, que Natalia Duco puede colaborar igual, puede ser una excelente asesora en temas deportivos, puede ser una muy buena funcionaria pública en el ministerio del Deporte o en el IND, solo que señor Presidente, no puede ser el reflejo de todo el deporte nacional. No puede ser el ejemplo que hay que seguir y el ministro Pizarro ya nos dejó la vara bien alta.

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