Hasta 60 horas a la semana vendiendo Super 8 para llegar a un sueldo mínimo

La Región 02 de julio de 2020 Por Yuliana Montiel
Para algunos de estos trabajadores tener un día libre no es una opción, tienen que trabajar de lunes a domingo para poder ganar entre 6 mil y 12 mil pesos diarios. Lo que ganan, lo gastan el mismo día en alimentos para su familia y en reunir para ayudar a sus familiares en el extranjero. Desde chocolates, hasta ajos y parches curita son los productos que venden.
Vendedores ambulantes en Temuco.
Vendedores ambulantes en Temuco.

Aunque no existen cifras oficiales al respecto, es de público conocimiento que existe un número muy alto de habitantes de Temuco, que viven del comercio informal y que a pesar del llamado que han hecho las autoridades al aislamiento social y a permanecer en las casas, hacen caso omiso a esta instrucción para poder llevar el sustento a sus hogares. Más aún si son extranjeros o inmigrantes haitianos.

Y es que ya es tradicional encontrar a lo largo de avenida Caupolicán o Rudecindo Ortega, a la salida norte de la capital regional, uno o dos vendedores de Super 8 por semáforo, que los entregan a 4 por mil por lo general.

Tras entrevistar a varios vendedores, pudimos comprobar que ninguno recibe o ha recibido algún tipo de ayuda o subsidio estatal durante el tiempo de cuarentena o posterior a este. En el caso de los migrantes, la situación es peor, la mayoría de ellos gasta la mayor parte de lo que gana en arriendos y en enviar a sus familias en el exterior.

José Miguel Ramírez, uno de estos vendedores ambulantes, explicó a AraucaníaDiario que durante el día él, junto a otros compañeros, trabajan desde las 10 de la mañana, hora cuando hay más personas en las calles, hasta las 7 de la tarde, para lograr cumplir con la meta diaria de conseguir desde 6 mil hasta 12 mil pesos, objetivo establecido desde el inicio de la pandemia, cuando las ventas empezaron a disminuir debido al poco tráfico en la ciudad.

Utilidad

Aunque venden entre 3 y 5 cajas de Super 8 al día, el costo de ésta y la disminución de la clientela no siempre da para conseguir el objetivo de los 12 mil pesos diarios. En Fruna, la caja de 24 unidades sale $3.168, por lo que su utilidad es de aproximadamente el 100%.

"Uno compra cualquier cosa para comer y son al tiro 5 lucas, entonces nos toca comprar todos los días y trabajar de lunes a domingo. Así de fácil, sino se trabaja, no se come, por eso hay que buscar la moneda en la calle", cuenta Ramírez, de quien dependen sus dos hijos. 

Por su parte, Víctor Saurer, inmigrante haitiano, indicó que su ganancia diaria es de entre 10.000 y 12.000 mil pesos y para lograrlo, acude a estrategias como subirse en micros, cuando los choferes se los permiten, y caminar una y otra vez, desde la avenida Caupolicán hasta la Feria Pinto, respetando los espacios de otros vendedores ambulantes.

Saurer, aunque no habla mucho español, explica con gestos que inicia su jornada a las 10 y la culmina junto con José, a las 7 de la tarde o cuando las calles están desoladas. Después de la pandemia comenzó a trabajar todos los días. Calcula que sus ganancias y su capital llega al final de mes entre los 300.000 y 360.000 pesos. Antes era superior a los 400 mil. Con lo que recauda compra cada día más Super 8 para continuar las ventas.

Edy Tosseent, también de origen haitiano, señala que su jornada inicia más temprano, desde las 9:00 horas para poder culminar las ventas a las 5:00 de la tarde y evitar las bajas temperaturas de la noche. Comenta que los domingos los toma de descanso para poder compartir con su hijo, sin embargo, esto lo realiza si en la semana logra su meta de llegar a los 80 o 90 mil pesos. Edy no solamente vende Super 8, también vende bolsas de ajo y es ayudada por su esposo, quien trabaja en la construcción. Lleva más de 2 años vendiendo estos productos en la calle Manuel Rodríguez.

Vendedores ambulantes de Temuco.
Al igual que Tosseent, Faudelinr Simeus es una migrante haitiana que se dedica al comercio ambulante y lleva ya 2 años y medio en Temuco. Desde la pandemia sus ventas disminuyeron a menos de la mitad. Ahora solo vende entre 5 y 7 bolsas de ajo diarias, cada una de ellas por un precio de mil pesos. Trabaja desde las 9 de la mañana hasta que oscurece.

Simeus explica que sus ganancias son para arriendo, comida y ayudar a sus familiares en Haiti. Actualmente su esposo se encuentra desempleado y tiene dos hijas que alimentar. Todos viven en una habitación.

Aunque algunos de los entrevistados no hablan por completo el español, han tenido que aprender las palabras claves relacionadas con los productos que venden, los precios, manejar la moneda extranjera para poder acudir a las casas de cambio y ayudar a sus familiares.

Al igual que los entrevistados, en las principales calles de Temuco hay distintos vendedores ambulantes quienes venden desde caramelos, hasta parches curita y más recientemente mascarillas. Al entrevistar a varios de ellos, coincidieron en que aunque tienen hora de entrada, la hora de salida depende de conseguir una meta establecida o hasta que se deja de observar transeúntes en las calles. A esa hora culmina su jornada.

Aunque actualmente no reclaman ningún tipo de ayuda, la única esperanza de estos vendedores es que sus ventas mejoren y las cosas vuelvan a ser como eran antes de la pandemia, ya que dicen que depende única y exclusivamente de lo que generen, ya que no pueden acceder a los beneficios que ha implementado el Estado para poder quedarse en casa.

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