Desde la asociación de empresarios señalaron que los ciudadanos honestos no tienen por qué seguir soportando este flagelo y vivir condicionados por delincuentes y por la acción débil e ineficaz de las autoridades.
La máxima autoridad universitaria cruza un límite que lo pone a él, en la misma línea de sus directoras denunciadas por prácticas desleales y antisindicales.
Pese a que según testimonios, fue quien instruyó pedir autorización para usar el programa "Antorcha" y habría sabido de todo lo que se estaba haciendo.