Encapuchados los sacaron encañonados de la cama y dejaron lienzos exigiendo la libertad de dos comuneros mapuche condenados por extorsionar a una agricultora.
Con fotografías de la PDI elaboraron un comunicado donde reconocen la autoría del ataque y reivindican el atentado por tratarse de un dirigente de la SOFO.
María Paz Arzola denunció además una década de deterioro en los aprendizajes y la necesidad de poner el foco en la sala de clases, manteniendo beneficios.
Alejandro Cortés Sanhueza, de 22 años, murió tras ser colisionado por un vehículo cuando se desplazaba en su motocicleta entre Hualpín y Teodoro Schmidt.