Utilizando testigos "sin rostro" y sin que las víctimas llegaran a declarar, además de peritajes que los exculpaban, se les condenó a penas más bajas que lo pedido por el Ministerio Público.
Según informó Marco Oñate, ningún testigo pudo reconocer a los atacantes del atentado que se les acusa y los peritajes científicos los exoneraron de toda culpa.
Ninguna de las presuntas víctimas habría declarado y sus testimonios sólo serían a través de policías. Tampoco se habría incautado armas en posesión de los detenidos.
Ernesto Llaitul comentó que al ser detenidos los jovenes imputados se encontraban en la recuperación de otro predio y que una vez más se usan los "testigos sin rostro".
El parlamentario ofició a las autoridades para conocer las medidas de fiscalización, clausura y persecución de este tipo de establecimientos en la región.
Un tercer interesado querría construir en el sitio una cancha de fútbol. El monto a invertir considera reparaciones por $2 mil millones y un arriendo mensual.