Cómo leer la cuenta de la luz (sin perderse en el detalle)

Investigador del Centro de Transformación Energética de la Universidad Andrés Bello, explica, paso a paso, cómo entender la boleta de electricidad con el fin de tomar decisiones de ahorro.

Chile y el Mundo19/01/2026Equipo AraucaniaDiario SEquipo AraucaniaDiario S
Cuentas de electricidad

Entender la cuenta de la luz puede parecer una tarea imposible: números, cargos y conceptos técnicos que muchas veces confunden.

No obstante, detrás de cada línea del documento subyace información fundamental sobre comprender el consumo eléctrico, los costos reales del servicio y las oportunidades para ahorrar.

En esta nota, Cristóbal Parrado, investigador del Centro de Transformación Energética (CTE) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello (UNAB), explica, paso a paso, cómo leer la boleta de electricidad sin perderse en los detalles.

“La cuenta de la luz tiene mucha información, pero si sabes dónde mirar, se vuelve bien transparente. Yo la separaría en tres preguntas: cuánto consumiste, cuánto te costó cada parte, y por qué subió o bajó”, comienza diciendo el académico.


Identificación del periodo y consumo

Como primer paso sugiere identificar el período y el consumo: para ello, “busca el período facturado (desde/hasta) y el consumo en kWh, y compara con el mes anterior, apoyándote de los gráficos que por lo general incluyen las boletas”.

Con esos datos, el usuario puede encontrarse frente a dos posibilidades: si subió el kWh, subió el “uso real”; mientras que si el kWh es similar al mes anterior, pero aumentó la cuenta, probablemente se deba a que se incrementaron los precios o cargos.


Cómo se desglosa el cobro

Otra recomendación para los consumidores es entender la estructura básica del cobro. Según indica el especialista de la UNAB, en general, el total de la cuenta se arma así:

·      Cargo fijo: se paga aunque se consuma poco (es el “estar conectado”).

·      Cargo por energía (kWh): consumo x precio por kWh.

·      Otros cargos/regulados: transmisión/distribución y componentes del sistema (varía según empresa y tarifa).

·      Impuestos/ajustes: IVA u otros ítems según corresponda. 

Ojo con el tipo de tarifa

Cristóbal Parrado explica que la boleta también indica el tipo de tarifa que se le cobra al usuario, ya sea residencial u otra. “Algunas tarifas tienen diferencias por horario o condiciones, y eso cambia cuánto te cuesta el kWh”, comenta.


¿La lectura fue real o estimada?

El investigador del CTE recomienda, además, revisar si la lectura fue real o estimada: si dice “estimada”, puede venir una corrección el mes siguiente. Si el consumo “salta” sin explicación, hay que chequear lo siguiente:

·      Cambio de hábitos (aire acondicionado/ventilación, termo eléctrico, deshumidificador, etc.).

·      Posibles fugas (equipos que quedan encendidos).

·      Una estimación mal alineada.


Cómo “auditar” tu cuenta en 60 segundos

En opinión del académico de la Universidad Andrés Bello, examinar la boleta de electricidad se resume en:

·      ¿Cuántos kWh consumí?

·      ¿Qué porcentaje es cargo fijo versus consumo?

·      ¿Subió el kWh o subió el precio?

·      ¿La lectura fue real?

“Con eso ya sabes si la variación en la cuenta es uso, precio o estimación”, afirma, y subraya que este eventual cambio “no es un misterio: casi siempre se explica por más kWh (más uso) o un kWh más caro (cargos/precios). Separar esos dos elementos es lo que te permite tomar decisiones”.

Te puede interesar
Lo más visto