Cierra sus puertas la confitería que será recordada por tres generaciones de Temuquenses

La Región 29 de mayo de 2020 Por Yuliana Montiel
¡No habrá despedidas! Sólo un remate de artículos de cumpleaños, gorritos de cotillón y accesorios de disfraces que marcaron toda una tradición en celebraciones, que hoy día no pueden ser realizadas debido al contexto de pandemia por coronavirus. Más de 50 años duró "El Golosín" en Temuco y otras regiones de Chile.
El Golosin, confitería de Temuco.
El Golosin, confitería de Temuco.

Hace pocos días anunció el cierre de sus puertas "El Golosín". El negocio familiar que marcó una tradición en las celebraciones de temuquenses de tres generaciones. Mañana sábado realizará un remate hasta las 18:00 horas, con aquellos artículos para fiestas que quedaron de todos sus años alegrando las festividades de la comunidad.

Margarita Serey, hija de uno de los fundadores, aseguró que aunque el cierre del local era una idea que se tenía prevista para futuro, fue el "estallido social" en octubre de 2019 y la pandemia, lo que le impulsó a tomar la decisión de cerrar las puertas del negocio que se fundó hace más de 50 años.

"Todo esto empezó con el estallido social o estallido delictual. No fue un buen año el 2019, aunque estábamos muy esperanzados con tratar de seguir como muchos empresarios Pymes, estábamos en un verdadero conflicto", dijo Margarita.

"Y llegó el verano, no se pudo celebrar la navidad con normalidad, no se pudo celebrar Halloween tampoco y es una fecha donde se venden mucho el disfraz o caramelos, pero no hubo nada de esa fecha. Y luego del verano, llegó esto del covid. Se junto todo el tema y tomé la decisión porque es súper incierto", dijo a AraucaníaDiario.

Años de tradición

De acuerdo con Margarita Serey "El Golosín" cuenta con más de 50 años en Temuco. El primer local se abrió en la calle Manuel Rodriguez con Zenteno, en toda la esquina, frente a donde estaba Casa Zedán, la que también ya cerró.

En Manuel Montt con Bulnes también hubo una sucursal, al igual que sería el último local ubicado en Gral Aldunate. Además existen dos "Ex Golosín" en la región de Los Ángeles y Concepción.

Remate en El Golosín. Margarita relata que para la época de la inauguración del primer local "no habían confiterías, no existían supermercados donde vendían confites. En esa época se traían camiones de confites y se trabajaba a más escala. Llegamos a ser uno de los confiteros más grandes y después con el tiempo fueron apareciendo más distribuidores, todo el mundo le agregó más confite a sus locales".

"Tenemos trayectoria, hay niños que venían desde muy chiquititos y compraban chocolates (...) al principio teníamos puros confites, en esa época nada se vendía envasado, todo era por kilos, por cuartos, de galleta de vino, champaña, todo era así, por volúmenes enormes. Niños y luego adultos venían por maní, naranjitas, las almendras confitadas, la guagüita y todos esos caramelos que a la gente les hace recuerdo", agregó Serey.

Víctima del coronavirus

Para Serey cerrar el negocio no fue una decisión fácil. Aunque sus hijos consideraron que era lo mejor para disfrutar de un retiro en tranquilidad, para ella se trata de abandonar todo un estilo de vida, junto a un negocio que marcó su infancia y la de toda una generación.

"En el fondo yo creo que todos queremos seguir funcionando, pero estuvimos más de un mes y medio cerrado y estamos tratando de volver a la normalidad, pero el discurso es quedarse en casa y es lo que hay que hacer porque vienen meses muy duros", opinó.

Margarita agregó que aunque como empresaria es posible mantener el negocio a través de créditos, la idea del cierre se planteó desde hace tiempo, en vista de las circunstancia que atraviesa el país. "Ahora se ve un poquito de gente, pero los primeros días era un desierto y quien nos dice que en dos semanas más, o tres, si esto va a ir en aumento y decreten cuarentena de nuevo (...) Tuvo que venir la pandemia para que yo dijera no más", puntualizó.

Con este ¡no más! margarita despide la tradición familiar que le acompañó por tantos años y a aquellos temuquenses que a pesar de los grandes comercios, siempre optaron por apoyar a los negocios locales.

Te puede interesar