Gobierno deja ver su disociación social

Opinión 15 de agosto de 2020 Por Equipo AraucaniaDiario
Leo Dan Fuentes Belmar, abogado y Presidente Regional del Partido Radical.
Abogado Leo Dan Fuentes Belmar.
Abogado Leo Dan Fuentes Belmar.

Desde hace meses son muchas las situaciones críticas, tanto a nivel económico como social, que han sido complejas y dan para extensos análisis sobre un país quebrado, golpeado y desesperanzado. No es necesario conversar con las personas sobre la crisis social chilena, porque lo reflejan en las redes, en el día a día, en las carencias y en la poca efectividad del gobierno para esclarecer las penurias, sin duda, una serie infinita de emociones y sentimientos no favorables.

En esta situación inesperada para todos, pensábamos que a nadie le importaba el otro, que el individualismo de siempre sería estable y nos dejaría satisfechos en cuanto al goce de bienes y servicios, se veía muy lejos la solidaridad de preocuparse el uno por el otro. Pero hoy la realidad nos golpea al encontrarnos todos y cada uno de nosotros en un momento de preocupación, de incertidumbre, de tristeza por las perdidas humanas, de emociones encontradas.

Ahora bien, parece que vivimos en mundos paralelo, que la disociación que tiene el gobierno para con su gente es notoria cada vez más, que la desigualdad al descubierto nos sorprende cada día más y que no vemos la luz al final del túnel con las erradas decisiones que toma el Estado, donde como siempre solamente se beneficia un sector.

Parece que los chilenos vivimos en un mundo paralelo, que nuestras crisis no son digeridas por el gobierno y por tanto no las atiende. Que cuando miles de manifestantes mostraron su descontento por la idea de mejorar el bienestar colectivo no hubo respuestas ni acciones contundentes y eso desencadenó la expresión infinita de la mala gestión del Estado, como ahora por ejemplo, lo estamos viviendo con los rechazos o retención de las solicitudes de la AFP por deudas de pensión de alimentos, la desinformación y la improvisación del gobierno ante un beneficio colectivo deja ver su desidia gubernamental.

Esperemos poder cambiar esta situación, esperemos poder contar con un gobierno que gobierne para todos y no solo para un sector, que le interese el bienestar colectivo y que trabaje por atender nuestras carencias, pues para eso lo elegimos. 

Esta experiencia de disociación social me motiva a la idea de acercar lo social a lo político, no necesariamente de participar en la política institucional como una forma de alejarse de las raíces sociales que tienen, sino poder ser participes de las mejoras, de tener una comunicación más eficiente para poder brindar una gestión con respuestas concretas, darle el vuelco a la disociación y funcionar como lo que deberíamos ser, un país unido luchando por una mejor calidad de vida para todos por igual.

Considero para finalizar, que una de las posibles mejoras a largo plazo, junto con poner más recursos, es poder convivir entre un sistema público y otro privado en lo que respecta a la educación, porque lo que no es permisible es la brecha de la calidad en ambos sistemas; la educación debe ser un derecho consagrado en la constitución, y el estado debe buscar con la educación pública, romper la desigualdad social.

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