¿Quiere usted matar a Barba Azul?

Opinión 07 de marzo de 2021 Por Equipo AraucaniaDiario
Carolina Manríquez Meza, Profesora de Estado en Castellano y Comunicación, Mención Interculturalidad, Diplomada en Didáctica de la Lengua Materna.
Profesora Carolina Manriquez
Profesora Carolina Manriquez

Barba Azul es un cuento francés que nos presenta la historia de un hombre cuya característica era tener, precisamente la barba de color azul, lo que acrecentaba su condición de ser “feo”, pero adinerado. En su condición de viudo se acerca a una familia y frecuenta con la autorización  de la matriarca, a las hijas de ésta esperando encontrar una nueva esposa, no sin antes agasajarlas con su riqueza. Solo la hermana menor accede a su deseo y se convierte en la esposa. Todo va bien hasta que un día Barba Azul viaja y deja un manojo de llaves en poder de la consorte  estableciendo una única condición durante su ausencia que es no usar una llave determinada. Las cuñadas de Barba Azul alientan a la esposa a romper dicha cláusula y hecho esto encuentran una habitación llena de cadáveres (de las anteriores esposas). Barba Azul regresa y debido a la indiscreción de  su esposa decide quitarle la vida, sin embargo, llegan los hermanos y acaban con Barba Azul, Posteriormente, todos los personajes rehacen sus vidas y logran ser felices. Este cuento es rico en interpretaciones y aplicaciones actuales, en youtube existe una versión animada “Barba Azul Destripando la Historia”.

Ante el próximo 08 de marzo, Día Internacional de la Mujer se hace preciso recordar este cuento. Este 2021 (de pandemias de todo tipo) es imprescindible repensar primero las interacciones sociales y segundo la violencia simbólica sexista del sistema cultural chileno, regional y comunal.

Las figuras femeninas del cuento representan a varios estereotipos, en un principio la esposa es una mujer joven e inexperta (la menor) que accede (no como sus otras hermanas) a un matrimonio que estaba en los parámetros de lo aceptable. ¿Cuántas veces en la vida real la mujer es vista y tratada con el sexismo benévolo  de  ejercer un rol determinado y necesario complemento natural del hombre? ¿Cuántas mujeres acceden a relaciones (de todo tipo) socialmente aceptadas?. El sexismo del siglo XXI niega la discriminación hacia la mujer, hoy por hoy, los medio masivos de comunicación nos muestran muchos hechos de violencia de género. Sin embargo, es necesario un espacio cívico  donde tener una visión crítica hacia la violencia de género y misoginia, más que solo visibilizar. Violencia y misoginia, además van de la mano, englobando conductas negativas visibles y no visibles hacia lo femenino.

La hermana menor, la esposa, es un bien que posee Barba Azul y éste cuenta con el beneplácito  social de lo acostumbrado. La mujer cumple su rol connatural.  En la actualidad muchas mujeres cumplen ese rol que les fue asignado socialmente y también escogido, en al menos dos ámbitos. Siguen siendo las mujeres las consideradas para encargarse de ciertas labores domésticas o ciertos cargos en sus trabajos. Se ha avanzado, sin dudas. Han tenido que pasar muchos siglos, decenas de convenciones y declaraciones de derechos, empero para que por ejemplo, en 1994  se considere la violencia sexista de las instituciones.

En Barba Azul , se da una ruptura cuando las hermanas incitan a la esposa a romper la cláusula de su marido y la historia da un giro hacia un final más amable. Si bien toda mujer está sujeta a debilitamiento interior debido a las reglas sociales expresadas en los distintos ámbitos de poder, existe la posibilidad de una ruptura mental. Es lo que se ha vivido más cercanamente a partir del 2017 con el movimiento Me Too a nivel mundial y en Chile el 2019 con la visibilización del movimiento feminista. Decir feminista, aunque, parezca paradójico, es ver sangrar a la llave prohibida de Barba Azul, genera escozor y recelo en varios. Pero, Barba Azul ha muerto, lo femenino se introdujo con más o menos coraje o efectividad en los discursos políticos e institucionales que poseen poder.  La realidad que pugna por una convivencia integradora no tuvo más que usar el feminismo en su lenguaje (creador y medio para establecer lo bueno y lo malo) y adherir a una sociedad que pretende ser más equitativa o una sociedad con igualdad de género y menos misógena. ¿Se ha logrado?  

Si una persona mira a su alrededor encuentra una imagen un poco difusa por un lado una creciente tasa de hechos de violencia y por otro cobertura  de los medios a acciones feministas.  En el ámbito educativo (institución formadora), al menos, existen guiños curriculares, experiencias regionales  documentadas (Santiago, Temuco, Paillaco) con estrategias para superar el sexismo en educación. Se entiende  la escuela como uno de los tantos espacios formadores importantes y la experiencia apunta a tener una “Escuela Abierta” con talleres, círculos de conversación, propiciar  el juego y revisar el lenguaje utilizado. Existen experiencias en educación inicial con el uso del “cuento” como medio de análisis crítico de la realidad sexista y también como fenómeno curativo. (“Colorina Colorada¡ ya no quiero ser una Hada”, por ejemplo). Es en educación  uno de los tantos lugares posibles para contribuir en la igualdad de los derechos de la mujer. Entendamos lo femenino y al feminismo en este Día Internacional de la Mujer como el resultado de una sociedad diversa. De cada una de nosotras depende que “cuento” queremos contar, vivir y educar a nuestros niños.

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