Una realidad oculta entre palabras: “Sino se trabaja, no se come”

Opinión 12 de mayo de 2020 Por Equipo AraucaniaDiario
Leo Fuentes Belmar, Abogado y Presidente Regional del Partido Radical.
Leo Fuentes Belmar
Leo Fuentes Belmar

Una economía en declive, la tasa de desempleo en aumento y el llamado a una nueva normalidad son unas de las cosas con las que hoy lidiamos muchas personas en Chile y en general en gran parte del mundo. Y es que la pandemia del coronavirus no ha dejado respirar, por el contrario, se torna cada vez más invasiva a tal punto de que ahora debemos aprender a vivir “bajo sus reglas”. 

Actualmente existe una disyuntiva en las personas, sobre todo al momento de salir a la calle porque “sino se trabaja, no se come”, pero, si sales quedas expuesto al “bicho” como bien denominan muchos al coronavirus. Hoy el cuestionamiento se centra en ¿por qué, en medio de la contingencia sanitaria, hay multitudes de personas en las calles? 

No fue sino hasta el 28 de abril del presente año que las autoridades sanitarias levantaron la cuarentena en Temuco, lugar en el que desde mediados de marzo se implementó esta medida y mismo que presentó un alto índice de permisos durante la restricción, pues según informó el pasado 22 de abril el Intendente de la Araucanía Víctor Manoli, en tan solo 24 horas fueron más de 39 mil permisos que se emitieron, lo que conllevó a que estos se limitaran. 

Claramente, días antes tanto las autoridades que forman parte del Ministerio de Salud, como los entes representativos de la región, empezaron a hacer el llamado a la reactivación económica que por supuesto, funciona con capital humano. Sin embargo, es un tanto distorsionado el llamamiento o por lo menos lo es para el 37,4% (Encuesta Nacional de Empleo, Enero-Marzo) del total de los trabajadores informales a quienes se les ha impedido en varias oportunidades laborar.

Ahora bien, es básicamente evidente que la afluencia de personas en la ciudad de Temuco durante el periodo de cuarentena y posterior a ella se concentra en las filas de bancos, notarias y AFC, quizás la razón de ello se engloba en el hecho de que en La Araucanía, según el  seremi del Trabajo y Previsión Social Patricio Sáenz, comienzan a aparecer los primeros efectos de la pandemia en la creación de empleo; porque entre el mes de enero y marzo la taza de desempleo aumentó 7,2% y de acuerdo con el último reporte de la Dirección de Trabajo, un 6,5% del total nacional de empresas se acogieron a la suspensión laboral en la región.

"Esto ha derivado a que los trabajadores se apersonen a hacer diligencias referentes a los tramites para acceder al seguro de cesantías.  Aquí es válido preguntarse ¿será esta acción de las empresas una “buena voluntad” realmente?"

En otra línea, se tiene que La Araucanía en diversos aspectos conforma una de las regiones más pobres del país. Aproximadamente un 28,5% (CENSE-2017), esto aunado a la cantidad de cartas de despidos generadas tras la contingencia sanitaria, ha hecho de alguna forma que el endeudamiento de su población acreciente, así pues, se tiene que según datos del informe de endeudamiento 2019 de la CMF, la deuda mediana en las personas de la región alcanza $1.997.921 mil pesos, lo que hoy seguramente se ha duplicado. 

En la IX Región existen miles de familias que viven del día a día tras ejercer un comercio informal, así también se encuentran otros muchos que dependen en estos momentos de un seguro de cesantía que busca mantener ganancias empresariales, a esto se suma la exponente violencia y amedrentamiento que sufre el pueblo mapuche evidentemente contextualizado con las detenciones de las trabajadoras hortaliceras mapuches y vendedores ambulantes, que al parecer se torna un hecho cotidiano en la ciudad.

"En este caso, vale la pena cuestionarse ¿vivimos seguros con un sistema político económico que pretende velar por los intereses de los multimillonarios del país y reprimiendo fuertemente a los trabajadores y en general al pueblo? ¿es realmente ilegal querer trabajar y seguir viviendo en una de las regiones estadísticamente más pobres del país?"

Seguramente este llamado a la “nueva normalidad” que conjuga el “retorno seguro” se extenderá por mucho tiempo, más aún por la no existencia de cura para el virus que ha acentuado los problemas socioeconómicos de La Araucanía y en general la del país.

Te puede interesar