Mientras que el gobernador regional le enrostró no haber defendido a una niña, al ser abusada en su presencia por el exsenador Lavandero, Saffirio le sacó en cara los problemas judiciales de la Gobernación Regional.
Aunque inicialmente parecían apoyar la reclamación de los vecinos afectados por ruidos molestos, terminaron cambiando su voto a favor de los empresarios.
Maximiliano Ferrada y su pareja, Génesis Medina, con quien esperaban la llegada de un hijo, se desplazaban desde Panguipulli cuando ocurrió el trágico hecho.
Mientras que familias enteras debieron ser evacuadas por la subida del río Rehue en Angol, en Temuco se desbordaron canales y anegaron caminos rurales.