Denuncian serias irregularidades en juicio contra hijo de Héctor Llaitul
Que Pelentaro Llaitul, al igual que su padre, el vocero histórico de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), son miembros de la organización no es una incógnita. Que viajan por comunidades mapuche de las regiones del Bíobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, instándolas a luchar por sus reivindicaciones históricas, tampoco.
Y justamente eso se encontraba haciendo Pelantaro Llaitul, según explicó su hermano Ernesto, cuando fue perseguido y detenido entre Lautaro y Galvarino. Al momento de su detención, los jóvenes se encontraban lejos del lugar de los hechos y participando de una reunión por una reivindicación territorial.
"Ellos fueron detenidos muy lejos del lugar de los hechos y cerca de donde hay comunidades en reclamación de tierra y más particularmente cerca del domicilio de algunos de ellos. Por ejemplo, el domicilio de Luis Menares y el domicilio de la pareja de mi hermano, él fue detenido en la cercanía de su domicilio. Y eso es lo que nosotros estamos diciendo, que ellos no tienen participación en los hechos que se imputan ... no tienen participación en el hecho", explicó Ernesto Llaitul.
Pero el joven no se queda atrás y sólo defendiendo a su hermano, ya que es certero en señalar que la fiscalía responde a los intereses que tiene la ultra derecha en La Araucanía, en relación al conflicto histórico que lleva el "pueblo nación Mapuche" con el estado de Chile.
"Va hacia ellos la persecución política, una persecución sesgada y racista. Eso es lo que nosotros denunciamos", manifestó también en una entrevista realizada antes de conocerse el veredicto de los jueces, que ayer dictaminaron que los 5 jóvenes de la CAM son culpables.
Irregularidades
Y Ernesto Llaitul cuenta algunas de las irregularidades que denuncian se cometieron en el juicio oral. Por ejemplo, que ninguna de las presuntas víctimas —todas sin rostro— declaró en el juicio. "Ni siquiera se leyó su declaración, solo efectivos policiales dan la interpretación de aquello", denuncia el hermano de Pelentaro Llaitul.
"Tal cual con la supuesta víctima del delito de secuestro, quien tampoco declara en juicio, ni se leen sus declaraciones. Entonces aparte de ser testigos secretos, ni siquiera declaran ante el tribunal", agrega Ernesto Llaitul.
Por otro lado, el joven explica también que la flagrancia no es tal y que el operativo tras el cual se detiene a su hermano, se habría montado antes de la supuesta denuncia telefónica que hace la presunta víctima.
"Del primer momento existe una falsedad en cuanto a la supuesta flagrancia. El operativo se lleva a cabo, según fiscalía, a partir de un llamado telefónico del testigo secreto. Sin embargo y en el transcurso del juicio
queda demostrado que el operativo se había montado con anterioridad al supuesto llamado", explica Llaitul.
Armas
Otra de las irregularidades que denuncia el hermano de Pelantaro, es que las armas que le atribuyen a su hermano y a sus acompañantes, nunca estuvieron en su poder y que supuestamente habrían encontrado una a 200 metros de donde lo detuvieron. "200 metros las más cercanas, en un lugar de 6 hectáreas", manifiesta Ernesto Llaitul, en insiste en que de cuatro supuestos testigos, sólo dos declararon y ocultando sus rostros e identidad.
"Son solo dos testigos los que declararon, de cuatro en total, todos trabajadores forestales ... estos testigos secretos, que como digo, ni siquiera declararon", puntualiza Llaitul.
El uso de los llamados "testigos sin rostro" ha sido duramente criticado por los defensores de los Derechos Humanos y por tribunales internacionales, que por lo general absuelven a quienes son condenados utilizando este tipo de prueba, que no permite una correcta examinación de los testigos, su interés en declarar y si existirían causales de "tacha", como haber sido pagados para declarar o trabajar remuneradamente para los denunciantes o querellantes.
Cabe recordad que el propio Héctor Llaitul fue condenado en 2024 usando testigos sin rostro, quienes se reveló que eran representados en forma particular, por abogados de una de las empresas forestales querellante.