Operación Infancia: el sueño de hacer de Chile un país más justo

Opinión 02 de enero de 2020 Por
Por Felipe Kast, Senador de La Araucanía.
Senador Felipe Kast
Senador Felipe Kast

En enero de este año, La Araucanía vivió una experiencia única de voluntariado a nivel nacional: Operación Infancia. Esta iniciativa, que nació desde Horizontal, centro de estudios de Evópoli, fue un proyecto fundado por jóvenes con el sueño de hacer de Chile un país en que la cuna no defina nuestro futuro.

La idea se fundamentó en datos que no nos enorgullecen y de los que se desprende una gran verdad: la brecha de las desigualdades y falta de oportunidades radica en la infancia. La pobreza juega un papel decisivo y, si nos remitimos a La Araucanía, esto es especialmente preocupante considerando que la encuesta Casen situó a la región como la de mayor índice de pobreza infantil del país.

A lo anterior debemos sumar otros dramáticos antecedentes: un informe de Paz Ciudadana arrojó que el 50 por ciento de los reos en nuestro país cometieron su primer delito siendo aún niños, antes de los 14 años; por otro lado, Chile posee también el triste récord de tener el mayor consumo de drogas en los jóvenes dentro del escenario de Latinoamérica, cifras que además parecen estar en ascenso.

Por estas razones, Operación Infancia en su diseño apuntó a trabajar en la prevención del uso de las drogas en niños, niñas y adolescentes de la región, esto inspirado en el modelo islandés “Youth in Iceland” (Juventud en Islandia), que logró reducir significativamente el consumo de alcohol y drogas en los jóvenes, dando la pelea a esos flagelos mediante la entrega de habilidades para la vida en talleres que promueven el deporte, la música y la cultura.

En enero de 2019 llegamos a más de 300 niños de entre 8 y 14 años, de cinco comunas de las provincias de Cautín y Malleco. Dada la satisfactoria experiencia, para enero de 2020 crecimos y la el encuentro que se vivirá entre el 4 y el 11 de enero, se realizará en 8 comunas de La Araucanía, aumentando de 150 a alrededor de 500 el número de jóvenes voluntarios, provenientes de todo el país, que liderarán este gran desafío.

Estos datos nos llenan de orgullo, pues esta figura de jóvenes orientados al servicio de quienes más lo necesitan, que se motivaron y entregaron parte de sus vacaciones para poner a Los Niños Primero en la Fila, nos reforzó la convicción de que un solo Chile es posible, más justo, libre e inclusivo. Creamos en nuestra juventud, son futuro.

Te puede interesar