El vocero histórico de la CAM exige que su juicio sea revisado por la Corte Suprema, principalmente por la utilización de testigos "sin rostro" para lograr la condena a 23 años.
El dirigente mapuche usó su derecho a declarar y manifestó que es un preso político mapuche perseguido por sus ideas y en efecto, se le persigue por ley de Seguridad del Estado.
El vocero de la CAM asegura que no existe ninguna prueba en su contra y que su proceso está lleno de irregularidades, como la remoción de una jueza y el uso de testigos "sin rostro".
Son cuatro las exfuncionarias que lo denunciaron ante la Contraloría, por hechos vinculados a la riña que se registró durante la celebración de fiestas patrias en 2025.
Utilizando testigos "sin rostro" y sin que las víctimas llegaran a declarar, además de peritajes que los exculpaban, se les condenó a penas más bajas que lo pedido por el Ministerio Público.