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El 15 de junio se cumplen 17 años desde que la joven madre se despidió de sus seres queridos para ir a trabajar a Santiago. Esa fue la última vez que la vieron antes de ser declarada desaparecida. En el mes del Día Internacional de la Mujer su familia la recuerda.
La Región13/03/2021
Yuliana Montiel
El 15 de junio del 2004 Ivonne Mendoza salió de su vivienda ubicada en la calle Pajaritos Nº5 de Traiguén, en ese momento se despidió de sus seres queridos para viajar hacía Santiago por motivos laborales, como venía haciendo todos los meses. Desde ese día no se volvió a saber más acerca de su paradero e inició una investigación que luego fue descartada por la inexistencia de un cuerpo. Desde ese día sus familiares la lloran y la recuerdan como una mujer cariñosa y aunque se hacen miles de preguntas, la única certeza que tienen es que siempre ocupará un espacio en sus corazones.
En el mes del Día Internacional de la Mujer su hermana, quien la vio crecer, la recuerda, como también la recuerda la comunidad que colocó un par de zapatos de rojos con su nombre, porque, aunque no se sabe si Ivonne fue víctima de algún femicidio, sin duda también hay que recordar a aquellas mujeres desaparecidas en La Araucanía y en todo el mundo.
"Yo recuerdo que el 15 de junio llegó el momento en el que tenía que irse a Santiago, por lo que fue a comprar el pasaje para irse, salió a las 8:30 porque a las 9:00 salía. Desde ese momento no supimos más de ella", señala Nancy Mendoza a AraucaníaDiario.
Nancy recuerda a su hermana con mucho cariño, la confianza entre las hermanas era tan estrecha que fue quien de manera incondicional se convirtió en la madre de aquellas niñas que con solo 3 y 5 años, se despidieron de Ivonne con la inocencia y esperanza de que volvería a casa con nuevos juguetes.
"Yo me crie junto con ella, yo era más bien como su mamá. Siempre estuvimos juntas y le recuerdo alegre, bien amorosa con la familia, con las amistades. Le gustaba bailar, cantar también. Era apegada a la familia", comenta Nancy.
A casi 17 años de ese día, su nombre ya no aparece en los medios. Ya no existe una investigación formal para dar con su paradero pues, a falta de un cuerpo, las autoridades consideraron que no hubo delito. "Llevamos tantos años esperando a que un día toquen la puerta y digan que mi hermana apareció, ya sea viva o muerta", señala Nancy.
"Eso fue terrible, aún es terrible. Uno cuando pierde un familiar lo siente mucho. Yo sentí mucho a mi mamá y la lloré, pero lamentablemente con mi hermana no es lo mismo, es un dolor bastante grande porque no se sabe si está viva o si está muerta. Podría en cualquier momento aparecer y a uno se le pasa tantas cosas por la cabeza, si la mataron, cómo la mataron, cosas terribles", lamenta la hermana de Ivonne.
Hoy día, Julisa (la hija mayor de Ivonne) tiene 22 años y estudia enfermería. Recuerda haberse sentido asustada y angustiada cuando solo tenía cinco años, estas emociones surgieron. "Por ver a mi tía fuera de sí, tratando de buscar donde pudiera estar ella (…) no sabemos si está sufriendo, si fue víctima de trata, esas cosas no se saben y están siempre presentes", comentó.
"Ella siempre llegaba con algo para sus hijas, algún regalito, una vez llegó con un juego de cocina para que yo pudiera jugar con mi hermana, a veces era ropa, juguetes, siempre llegaba con algo y le gustaba cocinar cosas dulces", así recuerda Julisa a la mujer que le dio la vida.
Ivonne continúa desaparecida. Y esa incertidumbre cala hondo en los sentimientos de su familia. "Con el paso del tiempo sigue la intranquilidad porque no tenemos dónde ir a llorarla", lamenta la joven.
Ivonne salió ese día a encontrarse con el papá biológico de su hija, de quien estaba separada, para conversar de la niña antes de tomar el bus para Santiago. Por eso, a diferencia de cada vez que viajaba, no la fueron a dejar al terminal. Pero nunca llegó a la capital y algunos dicen que nunca alcanzó ni a tomar el bus.
La familia espera que si alguien de Traiguén sabe de ella, de lo que le sucedió, que lo cuente. Para ellos es un crimen sin aclarar donde más de alguien puede saber algo y piden que se pongan en el lugar de su familia y sus hijas. Que dejen de callar.

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