El relato de un conductor de camiones y su día por La Araucanía

La Región 26 de agosto de 2020 Por Equipo AraucaniaDiario
Al igual que miles de camioneros en Chile, es dueño de una sola máquina y depende de su trabajo para vivir. El viernes pasado le salió una carga con fertilizante a Traiguén, pero esperó hasta pasadas las 8 de la mañana para salir desde Los Ángeles, donde pernoctó. Cuenta que su esposa lo "retó" por aceptar venir a la región y que están virtualmente "desamparados".
Camión Cuesta La Esperanza
Camión Cuesta La Esperanza

Jorge Díaz es de Linares y el viernes pasado le avisaron que tenía una carga con fertilizante desde Penco a Traiguén y luego a Cunco. Salió de madrugada y no sabía si venirse por Angol y Collipulli, o por la ruta 5, justamente por no pasar por la "zona roja", que es como le llaman al trayecto entre Collipulli y Victoria. El consejo del agricultor donde iba a descargar, fue que esperara el día y se viniera por la doble vía. En buena hora, ya que fue justamente esa noche que entre Angol y Collipulli quemaron el camión donde además, le dispararon a la menor de 9 años, Monserrat.

Jorge cuenta que para él las cosas no han sido fácil, que comenzó trabajando como conductor de camiones para terceros y que de a poco fue ahorrando hasta poder comprarse su máquina, con la que ya hace varios años se dedica al transporte de carga. "Como uno tiene que mantenerse y comer, al final tiene que aceptar para donde lo manden, pero si no, la verdad es que para acá no vendría", dice el camionero.

La carga se la dieron el viernes en la tarde, luego y como es su costumbre, llamó al destinatario y como había que descargar a las 10 de la mañana, decidió llegar hasta Los Angeles y dormir ahí para salir temprano y pasar de día por la "zona roja", como le había aconsejado el agricultor.

De hecho, mientras conversa con AraucaniaDiario lo llama su esposa y al saber que estaba en Traiguén, lo "reta" y con un par de groserías le pregunta para qué vino a La Araucanía.

"Lo que pasa es que nosotros dependemos de la máquina, soy yo, mi señora y mi hija, y para la novena región ninguna compañía te asegura. Si me queman el camión ahí no más quedo, de brazos cruzados y al final, nadie nos ayuda", cuenta Diaz.

Pero la realidad de los camioneros es esa, si no aceptan las cargas, después no les dan otras y sin trabajar, no sobreviven dice el conductor. Para él lo mejor es cuando las cargas son para el norte, ahí, dice Jorge Díaz, "Uno sale de Santiago y le pone no más, no importa si es de noche o es de día, uno sabe que para allá no pasa nada".

Cuesta La Esperanza

Muchos se preguntan porqué los conductores no le "echan" el camión encima a los atacantes, cuando los interceptan en la ruta. Un cuestionamiento lógico, si al pasar por la carretera uno ve lo rápido que pasan estas máquinas y la velocidad que desarrollan. Sin embargo, en las cuestas es distinto, sobre todo si el camión viene con carga.

"Cuando uno viene cargado es distinto, yo en el mío, con carga subo La Esperanza a 40 o 45 kilómetros por hora, pero el problema es que si a uno te tiran algo, le disparan o incluso un palo, si uno se asusta y saca el pie del acelerador, el camión se para", cuenta Diaz.

Y es que ese es justamente el problema. Al venir los camiones con su carga, los 10 mil o 20 mil kilos que traen, en una cuesta los obliga a partir de cero si se detienen o "sacan el pie del acelerador". "Ahí es fácil, se suben a la cabina o disparan y nos queman la máquina. No les importa si el camión es de uno o de la empresa, el daño lo hacen igual", relata Jorge Diaz. 

Mientras ayer quemaron al menos otros dos camiones, uno en Contulmo y el otro en Pidima, a diez kilómetros de Collipulli, hoy a las 00.00 horas comenzaría el paro del Transporte liderado por los transportistas Sergio Pérez de la CNTC y José Villagrán de Fedesur.

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